Te quiero

La mayor parte de las veces, la familia nunca se dice que se quiere, porque si es de la familia se sobreentiende que se quieren. ¿Pero sabes qué tan importante es decir “te quiero”?
Había una vez una joven que se encontraba en una profunda depresión. Sentía que nadie la quería, que nadie la veía, que a nadie le importaba que ella estuviera. Era tal su depresión que incluso pensó en el suicidio. “¿Para qué seguir viva si nadie me quiere, si nadie me entiende?” se decía.
Ese día sus padres invitaron a una persona a su casa para cenar y platicar amenamente. La joven, junto con los de su familia e invitado, se sentó a la mesa sin muchos ánimos, mientras que la familia conversaba alegremente. De pronto, el invitado le hizo una pregunta a una pequeña, sobrina de la familia.
* Dime pequeña, ¿a cuál de tus tías quieres más?
* De seguro quiere más a su tía Jose – le contestó la mamá, ya que la niña pasaba más tiempo con ella.
* A ver señora, deje que sea la niña quien conteste, porque los niños siempre dicen la verdad.
El invitado le volvió a preguntar a la pequeña a quién quería más y para sorpresa de todos, la niña contestó:
* A mi tía Juana.
La joven, cuyo nombre había sido nombrado, levantó el rostro con sorpresa. La mamá le hizo la aclaración a la pequeña de cómo se llamaba cada una de sus tías. Pero la pequeña volvió a decir:
* A mi tía Juana.
La joven sonrió y unas lágrimas se asomaron por su rostro. No podía dejar de llorar. La depresión que tanto tiempo había tenido y que la torturaba día a día, desapareció y sintió un gran amor dentro de sí. Un calor muy intenso en su corazón derritió el hielo que la depresión había formado en su ser. Después de esto nunca más se volvió a sentir sola, ni mucho menos no amada, porque sabía que alguien la quería.
Esta historia que les cuento, imagínensela como estar en un abismo profundo, completamente solos en total oscuridad, sentirse en la desesperación y de pronto, ver una luz blanca, brillante, hermosa. La hermosa luz de un “Te quiero”.






